Como con cualquier cosa en la vida, el éxito en el camino espiritual depende en gran medida, si no exclusivamente, de cuánto ponemos para lograr nuestros objetivos.
De cuánto lo deseamos.
Esto es aún más cierto mientras caminamos por nuestros caminos espirituales porque, siendo el viaje hacia adentro, los obstáculos al progreso son internos.
La práctica constituye la eliminación de nuestros propios bloqueos e impurezas.
Ese proceso de eliminación es la práctica.
Los obstáculos y problemas son inevitables, presentándonos la oportunidad de trabajar.
Para superar estos debemos mantener el entusiasmo y una fuerte determinación.
Lo único que se interpone entre un buscador y su Luz Interior innata son las aflicciones humanas universales: ignorancia, ego, deseo, odio, miedo, etc…
… y sus propios obstáculos personales, cosas como: enfermedad, dolor, duda, descuido, pereza, etc.
Por lo tanto, nuestra propia sinceridad y compromiso son de importancia central.
Para los que son urgentes y ardientes, la meta está cerca.
En la práctica espiritual efectiva y auténtica, mientras avanzamos hacia la claridad y alegría de una mente asentada, trabajamos con las leyes de la naturaleza.
Si empleamos procedimientos apropiados, lo que debe suceder, según esas leyes, sucederá.
El éxito está garantizado, y cerca, para los que son dedicados y se comprometen.
Referencias:
Yoga sutras 01:21
“tīvra-saṃvegānām-āsannaḥ”
“La autorrealización está cerca para aquellos buscadores cuya dedicación es intensa y entusiasta.”
trad. Frans Moor
“Los problemas son regalos disfrazados”
Illusions: Richard Bach